La fiesta brava, añeja tradición, tuvo su debut en nuestro país en la Ciudad de México, el 26 de junio de 1526, con la primera corrida de toros en honor a Hernán Cortés. A partir de entonces, se adopta para siempre una fiesta netamente española, creando gran afición entre la población mestiza de donde surgirían grandes valientes del ruedo.

He aquí a primera noticia de corridas de toros en Tlaxcala, con motivo del triunfo del ejército español sobre los moros. Dichas corridas de toros pudieron tener como escenario la actual Plaza de Toros de Tlaxcala, que data del siglo XVIII.